Naguales hechiceros

En las noches de tormenta mi abuela tenía la costumbre de contarnos historias terroríficas, una de ellas trataba de un hombre que estaba harto de perder a su ganado a causa de su vecino quien se presentaba con la forma de un lobo para robarse a sus animales. Había acudido varias veces a la policía para denunciarlo, pero al momento en el que acusaba al delincuente de nagual, los policías dejaban de tomar en serio su declaración y ni siquiera se tomaban la molestia de revisar el caso. De tanto acudir ante la autoridad del pueblo, sin obtener respuesta, uno de los policías le recomendó que le disparara al lobo cuando lo viera. Esa madrugada, el hombre regresó a su casa y mató al animal, luego llamó a la policía. Al llegar los oficiales se cercioraron de que se trataba de un lobo, lo metieron aún agonizante en un costal y se lo llevaron a la comandancia; sin embargo, al llegar, las piernas de un hombre eran las que asomaban fuera del saco.

El nagual o nahual es una figura mitológica de Mesoamérica que continua en nuestro imaginario colectivo desde la época prehispánica. Algunos especialistas comentan que se trata de una de tantas formas de “resistencia” ante la colonización española, otros aseguran que son reales e incluso hablan de la manera en que se logra esta transformación.  El escritor, Carlos Castaneda, quien hace algunos años estaba en boca de todos los que gustaban del tema del chamanismo después de publicar su libro “Las enseñanzas de Don Juan”, asegura que no se trata de una transformación real, sino de un saber que permite controlar la mente de los demás. “Mover el punto de enfoque” es lo que hace que los demás vean al nagual de la forma que él desea.

A través de la historia hemos tenido a personajes notables de los que se ha sugerido eran poseedores de esa prodigiosa habilidad, tal es el caso del Taltoani de Texcoco, Nezáhualcóyotl, cuyo nombre se traduce como “coyote en ayunas” o “coyote hambriento”. Su vida e imagen está en nuestro imaginario como una figura mítica al más puro estilo de héroe griego, gracias al Códice Xólotl y a cronistas Alva Ixtlilxóchitl y a Torquemada, quienes lo describen en algunas ocasiones como un gran brujo de poderes inquietantes.

Asimismo, gracias a documentos inquisitoriales como el del Archivo histórico Casa Morelos (Siglo XVIII), podemos atestiguar la creencia en estos seres míticos, por ejemplo, en los autos del proceso contra los indígenas María Gallegos e Ignacio Chávez, acusados de hechicería. En el texto, Ignacio declara que María es capaz de transformarse en coyote y a su vez, María Ana, acusa a Ignacio de subirse (convertido en un ave) al tejado de su casa “onde caíste sin ojos, y me diste unos estrujones, de que padesí mucho tiempo”

La posibilidad de que el ser humano tenga la capacidad de transformarse en un animal, es algo que no sólo ha fascinado a nuestra cultura.  El historiador Carlo Ginzburg ha investigado el caso de los benandanti o “buenos caminantes”, un grupo de campesinos de la región de Friul, en el norte de Italia, quienes se asumían a sí mismos como protectores de las cosechas y de la fertilidad de los campos. Para asumir su labor de cuidadores decían transformarse en animales por las noches.

Pero, qué más actual y a la vez histórico que la figura del hombre lobo o licántropo.  Jacopo Fo recoge el testimonio de un hombre del siglo XVII, quien durante un juicio en Letonia narró que podía transformarse en lobo tres noches al año para descender al infierno y luchar contra los demonios y brujos que amenazaban las cosechas.

Al igual que los benandanti, el letón argumentó que él y sus compañeros eran «perros de Dios», empleando sus capacidades para luchar contra el mal. Debido a esto, situaciones similares en países como Hungría, Rumania, Alemania y otros han llevado a autores modernos, como Ronald Hutton y Éva Pócs, a respaldar la propuesta de Ginzburg, quien sostiene que se trata de una tradición que abarca gran parte de Europa.

Tiana Levary

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 Estudió periodismo y después etnohistoria, también cuenta con un posgrado en Educación.  Lo que más le gusta en la vida es escribir cuentos y uno que otro poema, también quiere escribir pronto una novela. Ama los temas fantásticos y sobrenaturales, la historia, la lluvia y los chocolates.

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5 comentarios en “Naguales hechiceros”

  1. Me encanta leer cosas de nuestras tradiciones. Al marcharme pronto de México había oído la palabra Nahual pero no sabía la leyenda, me habgustado las explicacion y comparaciones con otros mitos/leyendas es una forma de continuar con ellas como legado histórico.

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