Existen un sinfín de alternativas terapéuticas y médicas para calmar las dolencias
emocionales y las ansias y el miedo o la ansiedad conjuntas que envuelven en un
bucle desafortunado y desagradable la estabilidad emocional de las personas.
Alternativas como la terapia psicológica o los talleres naturistas de meditación o
las prácticas colectivas de respiración o los talleres de charla terapéutica
psicológica e incluso algunos recursos terapéuticos que los gobiernos en
diferentes países proponen, existen también.
Además con las plataformas y con el internet y las redes sociales y con la
publicación de videos y de reels o shorts existen también un sinfín de estrategias y
recomendaciones a seguir para las personas que requieren una mano para darle
un poco de equilibrio a su vida y sanar dolencias internas.
Sin embargo, si el ser humano se propusiera explorar los recursos internos con los
que cuenta para salir adelante en momentos de dolor emocional y de desequilibrio
se impresionaría de la capacidad de auto sanación disponible en los momentos
más dolorosos de la vida.
Es importante a veces tener claros medios y estrategias internas y personales que
además son gratuitos porque el mercado que tiene por especialidad hacer negocio
de todo también ha vuelto un sistema lucrativo de acumulación de capital y de
desarrollo de negocios las terapias y los criterios de sanación mental y emocional.
Uno, la respiración consiente, a diferentes ritmos y con diferentes tiempos pero
contribuyendo a una adecuada asimilación de oxígeno en momentos donde el
sistema nervioso requiere de un embrión de aire fresco y de un momento de calma
y de dispersión mental de un bucle mental doliente para salir de un atoyadero
doloroso, aunque sea por un momento.
Dos, la conciencia social de todo. A veces el ser consciente del tipo de sociedad
que se tiene y de los problemas colectivos que este tipo de sociedad conlleva y
ayuda para quitarle un carácter individual y doliente a todos los problemas que
rodean el aspecto individual de cada persona. Por que además un enfoque de
esta naturaleza ayuda a saber que prácticamente todas las personas tienen algún
grado de estrés y de dilema interno, y a veces es bueno saber que los problemas
provienen de fuera y de un entorno que nos rodea.
Finalmente, el momento presente. A veces es suficiente un momento de
conciencia del instante en el que se vive para dispersar todos los elementos de
pensamiento pasado y futuro que tanto daño hacen al momento presente y tratar
por lo menos de sentir un lapso de calma y de paciencia ante la vida en un
momento presente concreto.
A veces, es suficiente con mirar alrededor o mirar lo que se tiene en el momento y
ser consciente de estar ahí en el momento para quemar un poquito la dolencia
interna mental.
La mente no para porque su especialidad es el recuerdo y la proyección y por eso
es que a veces el instante presente puede servir como una medicina natural para
volver al presente y estar fresco y pleno aunque sea por unos segundos.
Por Víctor Manuel Del Real Muñoz



