Hasta pronto, Luis Guillermo Peregrina

Luis Guillermo Peregrina Pérez, colaborador de esta revista, amigo, escritor y gran ser humano, ha partido de este mundo. Que tus letras te trasciendan. Se quedan para recordarte por siempre. Buen viaje.

Como un sentido homenaje, compartimos dos textos que hiciera Guillermo Peregrina como muestra de su viaje por esta vida. Te mandamos un fuerte abrazo donde quiera que estés, amigo.

The Beginning

“I was driving a truck in the United States when…” fue lo primero que le dije de cuando decidí empezar a escribir all of this crap. Tenía demasiado tiempo en el día cuando me dedicaba a importar camionetas de los Estados Unidos a México. De tanto manejar durante horas, por la ciudad o en la ruta, comencé a sentir mi propia presencia como una extraña compañía. Pasaba el día entero paseando por las calles de Phoenix en busca de una buena camioneta, de preferencia que haya tenido dueño único.

Sí, sé que la mayoría odia a ese país del norte, pero hay cosas inspiradoras dentro de ese mundo de locos.

En esos días me topé con el siguiente diálogo en una película:

“-You know what they say when you are writing about monsters?

What?

You got to be careful not to become one.”

Espero que sea posible invertir el proceso… escribir para olvidar lo que sucedió.

Identificación

(27 de agosto de 2012)

El domingo fui a la cancha de Ferro, jugaba contra Patronato. No recuerdo cuándo fue el último domingo que sentí ese frío terrible, pero las condiciones del día eran insoportables. Y Ferro, ¡ay Ferro!, desde que comenzó el partido no dejaba de fallar pases y goles cantados en el área. Fue increíble la manera en que fallaban los goles estos pibes. No dejaba de escuchar en la tribuna que el delantero, conocido de todos, recién había pedido un aumento a los dirigentes del club. “¡Sí, seguí pidiendo aumento!… ¡meter goles es lo que debés hacer!… ¡andate a la remil puta que te parió!”, y otras frases por el estilo le dirigían.

Cayó el gol de Patronato, pero la hinchada no dejaba de alentar. Me deprimí en un momento. No sabía si quería que Ferro empatara o que terminara el partido.

Me fui quince minutos antes del final. El policía que custodiaba la puerta me dijo que si salía no podría ingresar de nuevo. “Medidas de seguridad”, comentó. “Sí, lo escuché en el entretiempo”, respondí.

Al final no supe qué pasó en esos últimos quince minutos. Me fui con un sentimiento de derrota, hasta que me acordé que no soy hincha de Ferro.

Textos de su libro Esquirlas, editado por Confines, en Buenos Aires, Argentina, en 2018.

Luis Guillermo Peregrina Pérez (1982-2026). DEP.

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