Nuevo nicho de mercado: la mente, aunque siempre fue así.

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Existen gurús modernos que, supuestamente guían a la gente, para conducirlas por un sendero del éxito en un mundo tan convulso y caótico como el que actualmente vivimos, con condiciones concretas muy adversas y con muchos reductos de ansiedad y desestabilización humana de forma permanente.

Muchos de estos personajes, algunos de ellos con una personalidad siniestra en función de los recursos con los que el capitalismo provee de valores al ser humano promedio, sugieren, de forma pomposa y ostentosa, que el día de hoy el consumo no debe de ser tanto hacia la satisfacción de necesidades básicas o materiales elementales, sino, que es la mente a la que debiera ser el destino final de los nuevos reductos de la venta en dónde se estacionen los volúmenes de consumo más importantes del mundo hoy en día.

Si nos damos cuenta, uno de los mercados modernos más superlativos y en mayor progresión, indudablemente, tiene que ver con la creación de contenido y con la creación de información, dentro de lo que se le conoce actualmente como la era de la información.

Es cierto que esto siempre ha existido a nivel de revistas y de libros y de contenidos televisivos y de radio que a lo largo de la última década acompañaron el desenvolvimiento cultural que el capitalismo le proveyó al ser humano promedio.

Si nos damos cuenta también toda esta creación de contenido o toda esta creación de nueva información tiene por destino final la mente, porque es la mente la que satisface su necesidad de hambre y de búsqueda de cosas muy concretas que, aunque no son tangibles en la apariencia material y física, se vuelven reales al momento en que la mente las distingue.

Por eso es que hoy a nivel de plataformas y a nivel de medios informativos y a nivel de aplicaciones la información como tal, así, en bruto, se vuelve la información para la mente la mercancía en tenencia más importante.

Si nos damos cuenta, la característica más superlativa de todo lo que por las redes sociales y las plataformas vemos es información e información e información a destajo, que va desde opiniones, tutoriales, noticias, monografías, recuerdos, recolección de sucesos, situaciones chuscas, parámetros de consumo, tendencias, y un largo etcétera, incluso información científica desmenuzada que antes era propio de los recursos bibliográficos de los parámetros científicos formales.

Hay un eslogan en la cultura mexicana popular que dice que todo sin exceso y todo con medida, sin embargo, para estos mercados modernos de la información como son las plataformas y las redes sociales esa ley no aplica porque de lo que se trata es de dar a conocer millones y millones de informaciones a destajo a cada instante en el mundo en algo que parece interminable y que incluso carece de una dimensión en la que podamos medir cuánta información disponible hay hoy de manera libre ante nuestros ojos frente al teléfono particularmente.

¿Cuántas cosas va necesitando el ser humano para sobrellevar su vida al margen de la sobrevivencia con tanta información que le hace sentir necesitar y necesitar y necesitar más?

VICTOR MANUEL DEL REAL MUÑOZ

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