El hambre pasó de ser una necesidad de comer alimentos para el cuerpo, a ir evolucionando con la vida moderna. Ahora, aparte de esa necesidad fisiológica, tenemos el hambre por los likes, la aceptación, la exposición para monetizar o simplemente para satisfacer un ego pequeñito, que no sirve de nada la mayoría de las veces; pero de repente, pareciera esa pandemia silenciosa que está presente día a día, principalmente en redes sociales.
Me encuentro comiendo, después de un largo día de estar justamente pegado a la laptop, trabajando en lo común: correos electrónicos, creando documentos, corrigiendo algunos textos y demás. Lo típico para muchos de nosotros, pero en general, manteniéndome lejos de redes sociales para evitar distracciones. A la hora de mis alimentos, decido entrar a revisar un poco, a ver qué hay de novedad, ya que, si en algo ayuda de repente esto, es saber sobre noticias relevantes para mí.
Cual balde de agua fría en la cabeza, quedo al ver un post relacionado a la participación de Fobia en el Vive Latino. Lo impactante no fue eso. Fue, el saber que el mismo post había sido escrito por un amigo personal, André Dulché, de Pólvora Rock unos días antes, ¡y este post estaba copiado y pegado! ¡Con la misma foto y sin crédito alguno a lo que André había escrito!, pero la cosa no acaba aquí. Justo esta misma noticia ya había sido copiada de igual forma por otro medio de rock, y pese a las quejas y a la controversia que se generó en ese momento, ahora llegaba otro plagiador con la misma nota ¿solo para qué? Por la misma hambre que muchos tienen, al robarse el trabajo de un periodista reconocido para generar “contenido” en sus medios de comunicación, sí, medios que crecen mediante el plagio a otros.
En este momento recordé otro suceso parecido. Hace un par de meses íbamos a tocar en el Gato Calavera en la CDMX, por nuestro aniversario de Cuadro Psicótico. Quienes vieron la noticia en periódicos o en redes, sí, fue a nosotros a quienes nos tocó que las autoridades nos cerraran ese día, con policías y protección civil. Después de que nos desalojaron ese día, nuestro bajista, Nacho, quien tiene una buena trayectoria como fotógrafo de periodismo, le pedí que si tomaba una foto para poner un comunicado sobre la cancelación de nuestro evento. Lo hizo de manera profesional y, me la dio en el momento. Como la clausura fue solo con los que estábamos adentro, no hubo forma de que entraran medios ni nada. Entonces, le mande un mensaje igualmente, a André, para que Pólvora Rock, al ser un medio veraz y reconocido, tuviera la información real y la fotografía del momento. Él, de manera profesional, como siempre, me pregunto sobre el crédito de la foto. Al momento de decirle que, a nombre de Nacho, el mismo Nacho, dijo que se subiera con el crédito al Cuadro Psicótico, porque nos cancelaron el evento, cosa que Pólvora hizo como lo dijimos. ¿Cuál fue en esa ocasión la sorpresa? Que no había pasado ni media hora cuando ya muchos “medios de comunicación” y otros que no llegan ni a cuartos, no solo habían replicado la nota, sino que colgaron la foto, recortando la marca de agua de Pólvora y, por supuesto, ni el crédito de la foto a Nacho, al Cuadro o a Pólvora, solo colgándose de una noticia que no sabían o que ni enterados estaban, más que por los chismes y posts que iban leyendo en redes.
Hago una pausa en este momento, pensando, ¿Neta es tan poca la falta de ética o de profesionalismo o ya, aunque sea un poco de educación, para al menos darle el crédito al que dedico unos minutos a escribir una noticia o un post?
Suena de fondo Copycat de Lacrimosa . . .
Me siento de nuevo a reflexionar sobre esto, y en lugar de dejarlo ir, repentinamente me llegan más recuerdos de este tipo de situaciones.
Hace poco más de un año, estaba yo despertando con mis actividades normales en un lunes común. Dejando el post acostumbrado para mis amigos, deseándoles buena semana, todo iba normal. Hasta que, terminando de lavarme los dientes, de repente, al ver la misma red social donde había publicado mi post, vi que uno de mis contactos ya lo había copiado. En el momento no le di importancia, pero si me dio mucha risa que él, siendo también musico, no tuviera la poquita creatividad de escribir algo natural y personal. Al final, fue algo que deje pasar sin crear aspavientos, más que un pequeño post sobre la gente que copia, incluso los posts de otros, y después, creo que me elimino de sus redes, por cierto.
No paso mucho tiempo después de ese incidente, cuando otra de las cosas que regularmente posteo, es una pequeña sección llamada Cosas que a nadie le importan, donde expreso momentos cotidianos que, en el momento, creo justo de compartir en mis redes, hablando de cosas a veces sin sentido, solo experiencias momentáneas. Cuál fue mi sorpresa que, otra vez, estando descansando en la noche, vi que otro individuo en mis redes le dio por escribir algo parecido, y sí, con el mismo título de Cosas que a nadie le importan y en el mismo formato.
No lo podía creer. Definitivo, no me creo influencer ni una autoridad en la escritura, pero es risible como el hambre de ser visto, de ser reconocido, de pertenecer a algo, de seguir una moda o una tendencia nos hace tan faltos de creatividad, o tan estúpidos según sea el caso.
Nos quejamos de muchas cosas que pasan a nuestro alrededor, siempre viendo la paja en el ojo ajeno, viendo el pasto más verde en el jardín del vecino, y nunca observando lo que hacemos o nuestras acciones hacia los demás, y sin una identidad propia. Muchas veces, solo repitiendo lo que hacen otros y deseando lo que tiene el resto del mundo.
No hay gloria en robar nada, tampoco en robar la creatividad, las emociones ajenas o el trabajo de los demás; quizás, en este mundo de ovejas, algunas sin pastor, este pensamiento es muy punk, estaría chido que todos pensáramos con nuestro propio cerebro.
Suena al final primero Sheep de Pink Floyd y después Anti Todo de Eskorbuto
P.D.
Quizás esto que escribí también lo roben, no lo sé, depende del hambre.
Josh Nébula
__________________________________________________________
Mexicano de nacimiento, musico profesional con más de 30 años de carrera, con estudios en el INBAL, Conaculta y Fonoteca Nacional. Principalmente involucrado en el rock original con varios discos grabados, también ha hecho participaciones en música par teatro, comerciales, cortometrajes y educación musical infantil. Cuenta, además, con estudios a nivel amateur en cine, tanto particulares como en el CENART. Apasionado cinéfilo y fanático de la gastronomía
Twitter @joshnebula www.facbook.com/joshnebula




