Cuando la realidad supera la ficción: Hilo rojo, de Leonel Alí Zanotelli.

Al igual que en la entrega anterior, en esta ocasión quiero contarles acerca de la obra de un talentoso escritor a quien tuve el gusto de conocer en mi participación en la Feria Internacional del Libro de Coyoacán, edición 2026. Le agradezco profundamente todas las atenciones que tuvo conmigo en ese instante en el que, además, mi obra fue bien recibida; estoy seguro de que el amuleto con forma de pollito en su característico sombrero influyó para bien. Hoy les platicaré del maestro Leonel Alí Zanotelli.

En primer lugar, permítanme decirles que Leonel es una persona cálida, amable y educada, con quien te sientes en confianza inmediatamente, a pesar de no haber cruzado jamás palabra con él. Además, tiene un gran sentido del humor que le permite manejar con maestría el estilo que lo caracteriza; y no porque sea cómico, sino por la capacidad que tiene para ironizar situaciones, darles un toque ácido o lograr historias que te atrapan con pocas palabras, aunque aborden temas altamente complejos. Pero ya llegaremos a ello.

Profesionalmente, Leonel destaca como escritor, académico y promotor de la lectura. Se formó como licenciado en Lengua y Literaturas Hispánicas, además de que posee el grado de maestro en Letras, ambos por la Universidad Nacional Autónoma de México, lo que no solo es un respaldo de títulos, sino el cimiento en el que basa el dominio técnico que tiene sobre la palabra, con la que transita entre la rigurosidad literaria y la infinita libertad creativa que hay en la brevedad.

Consciente de que el conocimiento que no se comparte está destinado al olvido, parte de su tiempo lo dedica a la docencia como profesor de Literatura y Comunicación en el Colegio de Bachilleres. Su presencia en las aulas asegura que las nuevas generaciones tienen una guía sólida y la inspiración necesaria para que florezcan las voces literarias del mañana. Están en buenas manos.

Por otra parte, el maestro Zanotelli es un ferviente promotor de la lectura que aprovecha las herramientas tecnológicas para incrementar su alcance y con ello vincular a más personas con el maravilloso mundo de la literatura. En la era de los creadores de contenido, ha consolidado su proyecto y canal de YouTube #YoLeo, donde desarrolla diversas actividades de difusión y fomento al hábito de la lectura. Si quieren conocer más, les dejo el enlace: http://www.youtube.com/@yoleo9152

Leonel es un escritor muy activo que ha participado en diferentes foros de gran reconocimiento en los últimos años, entre los que destacan la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, la Feria Internacional del Libro de Coyoacán, la Fiesta del Libro y la Rosa, en el Colegio de Ciencias y Humanidades de la Universidad Nacional Autónoma de México, la Feria Internacional de Letras Gustavo A. Madero, la Feria del Libro Zócalo, y, recientemente, en la Feria Internacional del Libro de Terror Neza, entre otras.

Entrando en materia, Leonel tiene una línea de escritura muy definida y trabajada: se especializa en el subgénero narrativo conocido como mini ficción o microrrelato, caracterizado por su brevedad extrema. Es un verdadero reto donde palabra cuenta, por lo que la concisión y precisión son la clave de cada historia. No obstante, lo fascinante de esta forma es todo lo que no se dice y queda a la imaginación de cada lector pues, de manera implícita, se sugiere mucho más de lo que el autor desarrolla textualmente en la estructura clásica del planteamiento, nudo y desenlace.

Este último aspecto es un punto esencial, no solo porque se trata del cierre de la historia, sino porque suele ser sorpresivo, con giros inesperados que cambian el sentido de la lectura y, al mismo tiempo, hace que todo lo leído tenga una lógica clara. Esta maestría para crear relatos enormes con pocas palabras es el motor que dio origen a sus obras publicadas, entre las que se encuentran Chácharamor (2023), bajo el sello de LibrObjeto Editorial, e Hilo rojo (2025), a cargo de Trajín Literario, en el que explora el suspenso y el terror psicológico.

Dado que tengo el gusto de contar con un ejemplar de Hilo rojo —autografiado, por supuesto—, me gustaría contarles mis impresiones de una obra en la que el autor nos deja claro que el terror es un producto exclusivo de nuestra realidad que, a menudo, supera e inspira a la ficción.

En mi opinión, el suspenso de cada historia radica en que los hechos ocurren en escenarios cotidianos, en los que la crudeza no nos resulta ajena. Esto no permite, como lectores, vivir la trama más allá de las hojas, pues la familiaridad que hay en sus microrrelatos les da un aire mucho más inquietante que si hubieran sido concebidos desde la fantasía. El maestro Zanotelli no escribe ficciones; él nos muestra el lado más cruel y desgarradoramente honesto de la oscuridad humana, consecuencia de lo absurdo, la irracionalidad, los celos o la insatisfacción, pero también del trágico entorno en el que debemos ganarnos la vida, o al menos conservarla, en un mundo en el que cada segundo se comete un crimen.

Hilo rojo es un libro cargado de existencialismo, en el que se exaltan la responsabilidad y las consecuencias del ejercicio del libre albedrío (tanto el propio como el de las personas que nos rodean). Sin embargo, también explora otros conceptos filosóficos complejos como la angustia y el absurdo, tomando como uno de los ejes conductores a la muerte; pero no solo en plano físico, sino desde distintos ángulos, como el desenlace de una relación enfermiza. De igual manera, un elemento que se percibe en sus líneas es el castigo y, por tanto, el sufrimiento de sus personajes, ya sea la víctima de un delito, un fantasma que no es consciente de su propia muerte, o la pareja infiel que reflexiona sobre sus actos.

En general, es una obra que hace pensar en la irreversibilidad de las cosas, en cómo el destino —si se le puede llamar así— puede estar condicionado por una serie de eventos desafortunados que nos llevan a un punto crítico sin retorno, ya sea por voluntad propia o por ser víctimas de las circunstancias. Es ahí en donde el terror aparece: en lo cotidiano, en la rutina y en el hecho de que, más allá de lo perturbador que pueda ser el texto, seas presa o cazador, le puede suceder a cualquiera. Es una narrativa directa en la que la única fantasía es la que imagina el lector. Para mí, el hilo rojo al que alude no es el de la leyenda japonesa: es el lazo que nos une con el final de algo o alguien, incluidos nosotros mismos.

Entre los microrrelatos que parecieron fabulosos están Bienes y te vas, A mano, Doce uvas y, mi favorito, El reloj de pared. La sección Sangre y Venganza es brutalmente cruda e hiperrealista, lo que exige una mente abierta para disfrutar el arte que hay en la oscuridad de cada historia, cuya belleza radica en su complejidad, como ocurre en la mini ficción ¡No señales!

Definitivamente la obra del maestro Zanotelli es una propuesta ampliamente recomendable, que además debe leerse con calma pues, aunque los relatos son breves, su contenido es enorme. Más de uno les causará escalofríos y los dejará pensando por un largo rato. Es un excelente trabajo.

Si les interesa conocer su obra, pueden encontrarla en Librerías Gandhi, Librerías El Sótano, Amazon, Mercado Libre, Librotea, entre otros sitios. No se van a arrepentir, se los aseguro.

Mario Eduardo Villalobos Orozco

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Doctorante en Finanzas por el CESCIJUC, Maestro en Finanzas por la Universidad del Valle de México; es Licenciado en Derecho y Licenciado en Economía, graduado con mención honorífica, por la Universidad Nacional Autónoma de México; además es músico egresado de la Escuela de Iniciación Artística de número 1 del Instituto Nacional de Bellas artes, autor del poemario Cartas a la Lluvia, y colaborador de la revista 13 de abril, desde abril de 2021.

Correo: mevo_vook@hotmail.com             FB: Edward Wolvesville

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