3
Te vi en una pantalla, sin palabras, con ojos desafiantes y tez mojada por el sol. Luego me olvidé de ti, perdido en mi mente de bucle. Hoy te veo tendido entre la hierba, cubierto con esa cobija que esconde tu rostro mojado por el sol. No sé tu nombre, sé tu lucha. Estás en una pantalla del corredor. Defendiste el agua de tus ancestros y de tus hijos. Serás un número más olvidado entre esas cobijas que fornican diario con la muerte. Descansa ya, cuidador de la vida, grano de arena zampado por la ola del capital.
6
Su sangre brotaba a borbotones, parecía un océano de Tarantino en el que la cámara se nubla progresivamente. El cutter cayó entre sus ingles que, nerviosas, buscaron atraparlo a presión, en un embrutecimiento sin dedos. Él empezó a construir, artesanalmente, la maqueta de un rascacielos con el que soñaba dominar al mundo, pero desconocía el caprichoso destino de su vida efímera, tal cual la describiera el joven Werther.
Mauricio Del Real Navarro
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Zacatecas, Zacatecas, 1982. Doctor en Ciencias Sociales por el Colegio de México. Amante del estudio de los fenómenos sociales y su inclusión en el mundo literario. Poeta aficionado.




